Ya lo ves, que no hay dos sin tres, que la vida va y viene y que no se detiene y, qué sé yo, pero miénteme, aunque sea dime que algo queda entre nosotros dos, que en tu habitación nunca sale el sol, ni existe el tiempo, ni el dolor. Llévame si quieres a perder, a ningún destino, sin ningún por qué. ¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿Quién me va a pedir que nunca lo abandone? ¿Quién me tapará esta noche si hace frío? ¿Quién me va a curar el corazón partido?
No hay comentarios:
Publicar un comentario